¡Buenas noches a todos un día más!

Os escribo ya desde San Francisco. Esta mañana le dijimos adiós a Los Ángeles y nos dispusimos a iniciar lo que sería un viajes de unas doce horas de coche por la costa oeste. Cabe decir que, como habéis visto en otras entradas, tenemos un coche enorme, luego no es problema hacer un viaje tan largo.

Ya con todas las maletas cargadas y devueltas las llaves del Airbnb iniciamos la ruta hacia la costa. Tardamos cerca de una hora y media para salir de Los Ángeles, es una ciudad con un tráfico tremendo las veinticuatro horas del día. Al salir de la ciudad nos incorporamos a la Pacific Coast Highway, y recorrimos toda la costa desde Santa Mónica hasta Malibú. Durante el camino, a más nos acercábamos al mar más niebla se levantaba, por lo que al llegar a Malibú vimos que sobre la playa había una espesa capa blanca. Nuestros sueños de bañarnos o de echar un rato en la playa donde Allan y Charlie vivían, se fueron con el buen tiempo… ni nos bajamos del coche, continuamos nuestro viaje.

IMG_7333

Los viajes en coche son geniales, te da tiempo a charlar de temas de toda índole con tus acompañantes, puedes cantar un rato y hacer el tonto la mayoría del tiempo. La siguiente hora y cuarto transcurrió así, rumbo hacia Santa Bárbara. Por el camino, a la mitad, paramos en una pequeña ciudad de la costa llamada Oxnard a comprar comida y agua, algo de lo que nos arrepentiríamos unas horas después.

IMG_7347

Todas las vistas que hay desde la autopista de la costa son increíbles. Mucho mar y costa, pueblecitos, y cuando entras un poco en el interior te encuentras rodeado de montañas y bosque. La orografía quita el aliento, es como si alguien hubiese agarrado la tierra (flexible como un papel) y la hubiese arrugado, la hubiese dejado estirar, y fijado ahí. Tras eso le daría unos brochazos de verde y tierra, más árboles gigantes y tendríamos el resultado. Tras todos estos paisajes con la boca abierta llegamos a Santa Bárbara.

Nos dirigimos directamente al muelle, al “Stearn’s Wharf”. Este lugar es similar al muelle de Santa Mónica, pero mucho más grande. Aparcamos nuestro tanque junto a la playa y recorrimos todo el paseo de tablas hasta el mar. Por el camino vimos varios lugares de comer, con marisco vivo en grandes peceras para elegir al gusto. La mayor parte de la gente estaba comiendo unos cangrejos gigantescos con mayonesa, tenían buena pinta.

La niebla poco a poco se iba despejando y dejaba ver la playa desde el muelle. Se podía vislumbrar ya las palmeras asomar tímidas entre la bruma. El mar en calma repiqueteaba contra las vigas de madera y dejaba ver la espuma blanca enrollarse hasta desaparecer. Una bandada de pelícanos sobrevolaba por encima de nosotros y emprendía un viaje para buscarse la comida diaria. Al perderse por la línea del horizonte se pueden ver, a través de la cortina blanca, cientos de mástiles que aguardaban en lo que debía de ser otro embarcadero y, junto a éste, un pequeño pantalán.

Tras tan maravilloso espectáculo volvimos al coche. Hambrientos buscamos en internet un lugar para almorzar en nuestro siguiente destino, San Luis Obispo. Aunque yo propuse un restaurante famoso por sus bocadillos, ganó la opción de apuntarnos a hacer un “reto” de comida americana. Seguro que os suena a todos, esos restaurantes de carretera de los “reality shows” americanos en los que la gente tiene que comer kilos y kilos de comida grasienta antes de un tiempo determinado. Y sí, encontramos un lugar así, el F McLintock’s Saloon y su reto “The Baron of Higuera burger challenge”. Aceptado el desafío continuamos hacia San Luis.

La carretera que nos llevaba hacia el siguiente pueblo atravesaba la reserva natural Los Padres, un complejo natural que cruzaba las montañas y dejaba ante sí un espectáculo verde indescriptible. Entre las montañas asomaba un lago, ahora seco, que debía de ser de una extensión de más de quince kilómetros de ancho y otros tantos de largo. La carretera iba subiendo y nos permitía ver la playa y más del parque de Los Padres desde la vista de un pájaro, impresionante. Al rato llegábamos a San Luis Obispo.

IMG_7393

No nos andamos con turismo, teníamos mucha hambre ya que no habíamos desayunado, simplemente picamos algo en Oxnard (error), así que nos dirigimos directamente al F McLintock’s. Aparcamos en la puerta prácticamente, en uno de los parquímetros por horas. Introdujimos monedas para dos y entramos los cinco en el bar. Vaya escena, pareciera que fuéramos héroes que iban a dar la vida por la humanidad, sin mediar palabra dijimos: “We are here for the challenge”. Y no, no se quedaron todos callados, a nadie se le cayó el cigarro en el whisky (no se puede fumar en los bares ni restaurantes) ni apareció ningún señor mayor con gorra desteñida diciendo: “Estáis locos, nadie desde el viejo Clancy lo ha conseguido”. Simplemente nos dieron mesa, nos explicaron en qué consistía y aceptamos. La traducción: “El reto consiste en una hamburguesa de dos libras (un kilo) y patatas fritas con ensalada. Tenéis una hora para coméroslo todo y ganar la camiseta exclusiva y estar en el muro de las fotos.”

Algo nerviosos anduvimos bromeando sobre cómo sería dicho monstruo y en cómo íbamos a llegar después a San Francisco. Mis amigos, que se dedican al mundo de lo digital e internet (youtuber, especialistas en marketing, influencers de las redes) andaban todos haciendo directos y “stories” de instagram. Poco después vimos al toro asomar por la plaza, las hamburguesas estaban listas para ser servidas. Con la risa floja vimos como uno a uno teníamos frente a nosotros a la responsable de los ardores que sufriríamos las siguientes horas.

Se activó el cronómetro. Empezamos a meterle mano a la hamburguesa, cada uno como podía. Nada más empezar pensamos que podríamos seguro, que no era tanto… y no lo era. La hamburguesa era deliciosa. Quince minutos después yo iba a la cabeza, me había terminado la mitad del plato. El último era Borja que apenas llevaba un cuarto de hamburguesa y nada de patatas. En el minuto treinta a mi solo me quedaba un tercio y me había terminado las patatas, pero ya todo me sabía a grasa y empecé a sentirme mal, ahí prácticamente me rendí. Mis amigos, que apenas estaban a la mitad, iban avanzando lentos pero constantes. A los cincuenta minutos el chino y yo no podíamos más, Borja iba a la cabeza a falta de parte de la ensalada y a Víctor le quedaban las patatas. David había bajado el ritmo y no le iba a dar tiempo, aunque se le veía con saque aún.

IMG_7411

Cuando todo terminó en el plato de Borja no quedaba nada y Víctor masticaba el último pepinillo. Lo consiguieron. Nos levantamos de la mesa tras pagar 35$ por hamburguesa y queríamos morir. Les dieron la camiseta de “finishers” a los campeones y se hicieron una foto para el muro de la fama. Entonces salimos de allí y decidimos caminar un rato para bajar la comida antes de continuar. No quedaba tiempo para ir al siguiente destino antes del anochecer, así que decidimos ir directamente hacia San Francisco.

IMG_7399

La única parada que hicimos fue para repostar en una gasolinera. La gasolina en Estados Unidos es baratísima, llenamos el tanque del coche por 80$, y eran unos de cien litros. El resto del camino no fuimos por la costa, cambiamos a la autopista 101 y todo recto. Estuvimos escuchando música de cuando teníamos catorce años, vimos yacimientos de petróleo y rememoramos recuerdos de nuestra etapa en el colegio. Fueron más de tres horas pero se hicieron en un suspiro. Ya en San Francisco, nos dirigimos al aeropuerto a dejar el coche y pedimos un Uber para ir al hotel.

Una vez allí dejamos las maletas, nos duchamos y salimos a tomar algo calle abajo, una cerveza antes de irnos a dormir. Nos percatamos de que justo al lado de nuestro hotel está la Puerta del Dragón, la entrada a Chinatown. Pero eso ya os lo cuento mañana.

IMG_7415

¡Espero que hayáis disfrutado con mi día de hoy!

¡Nos vamos leyendo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s